Es la primera pregunta que nos hacen en cada consulta, y la respuesta honesta es: depende. Pero "depende" no ayuda a nadie a armar un presupuesto. Esta guía repasa las variables reales que mueven el precio de un proyecto de cartelería digital, para que puedas estimar un rango antes de pedir cotización.
Las variables que definen el costo
Un proyecto de smart signage no es un número único: es la suma de varias decisiones. Estas son las que más pesan.
- Tamaño y cantidad de pantallas: el costo por pulgada baja a medida que sube el tamaño, pero el total sube con la cantidad de puntos que quieras cubrir.
- Interior o exterior: un panel outdoor necesita más brillo, protección IP y disipación de calor, lo que impacta directamente en el precio del equipo. Lo vimos en detalle en nuestra nota sobre pantalla interior vs. exterior.
- Formato: una pantalla estándar, un videowall o una cartelería tipo totem tienen estructuras de costo distintas, sobre todo por el soporte y el marco.
- Software de gestión (CMS): programar el contenido desde una app simple no cuesta lo mismo que administrar decenas de puntos con permisos, calendarios y reportes.
- Instalación y obra: cableado, soporte, y si hace falta trabajo de infraestructura civil o eléctrica.
- Contenido: si vas a necesitar piezas gráficas o audiovisuales a medida, o si vas a cargar tu propio material.
Rangos orientativos
Con esas variables en mente, así se ordenan los proyectos que más vemos en Argentina:
- Entrada / un solo local: una pantalla plug-and-play para vidriera o mostrador, como nuestra línea Business TV. Es el punto de entrada más accesible al smart signage profesional.
- Comercio con varios puntos: dos o más pantallas sincronizadas, con gestión centralizada de contenido desde un mismo panel.
- Proyecto corporativo o retail: múltiples locales, señalética interior y exterior, y necesidad de reportes y control de contenido por sucursal.
- Videowall o instalación de alto impacto: el escalón de mayor inversión, pensado para recepciones, eventos o puntos de venta insignia. Repasamos las diferencias con la cartelería tradicional en este artículo.
El error más común no es subestimar el precio del equipo, sino olvidarse del software y la instalación al armar el presupuesto inicial.
Cómo armar un presupuesto sin sorpresas
Antes de pedir una cotización, tené a mano estas respuestas: dónde van a estar las pantallas (interior o exterior), cuántos puntos querés cubrir, quién va a cargar el contenido día a día, y si necesitás que el sistema escale a más locales en el futuro. Con eso, cualquier proveedor serio te puede dar un número realista en la primera reunión.
En DSMAX armamos el presupuesto a medida después de un diagnóstico sin cargo, mirando tu espacio y tus objetivos concretos, no una lista de precios genérica. Escribinos y lo vemos juntos.